¿Qué estarías dispuesto a hacer para volver a ser el centro de atención? Esa es una de las preguntas que plantea Sacrificio: los elegidos, la nueva película de Romain Gavras, que mezcla acción, comedia negra y una buena dosis de sátira para poner bajo la lupa nuestra obsesión con la fama y el poder.
La historia sigue a Mike Tyler (Chris Evans), una estrella de cine que atraviesa un momento complicado en su carrera y está desesperado por recuperar la relevancia que alguna vez tuvo. Todo cambia durante una exclusiva gala benéfica, cuando Joa (Anya Taylor-Joy) y un grupo radical irrumpen en el evento con un objetivo bastante extremo: cumplir una antigua profecía que exige el sacrificio de tres personas.
Chris Evans pasa de héroe de película a protagonista de su propio secuestro
Mike está acostumbrado a interpretar héroes frente a las cámaras, pero esta vez tendrá que enfrentarse a una situación que no estaba escrita en ningún guion.
En medio del caos, el actor comienza a confundir la realidad con el espectáculo y descubre algo todavía más extraño: su propio secuestro podría convertirse en la oportunidad perfecta para recuperar la atención que tanto busca. Y sí, porque para Mike incluso estar en peligro puede convertirse en un show.
Fama, ego y una pregunta bastante incómoda
Más allá de la acción y el humor negro, Sacrificio: los elegidos utiliza su historia para cuestionar hasta dónde puede llegar una persona para conservar su estatus.
La película juega constantemente con los límites entre realidad y performance, mientras pone sobre la mesa temas como la necesidad de ser visto, el poder, el ego y el precio de la fama.
La gran pregunta es inevitable, ¿qué estamos dispuestos a sacrificar para seguir siendo importantes?
Con Chris Evans y Anya Taylor-Joy al frente y Romain Gavras detrás de la cámara, Sacrificio: los elegidos promete una combinación bastante peculiar de thriller, sátira y acción que juega con las apariencias hasta llevarlas al extremo.
Sacrificio: los elegidos llega a los cines de México el próximo 15 de octubre. ¿Te atreves a descubrir hasta dónde puede llegar el ego cuando todo se convierte en un espectáculo?




