Hay películas que sabes exactamente qué esperar de ellas desde el primer minuto. Digger no es una de esas. La nueva cinta de Alejandro González Iñárritu, protagonizada por Tom Cruise, toma elementos de sátira, comedia negra, drama y espectáculo para construir una historia bastante más extraña de lo que su campaña podría hacer pensar.
Y quizá ahí está parte de su encanto Digger se siente como una película que quiere jugar, incomodar y sorprender al mismo tiempo.
Tom Cruise se olvida del héroe
Después de años de verlo saltar de aviones, correr a toda velocidad y enfrentarse a misiones imposibles, resulta refrescante ver a Tom Cruise haciendo algo completamente diferente.
Aquí interpreta a Digger Rockwell, un poderoso magnate petrolero de Texas cuya ambición termina teniendo consecuencias enormes. Para construir al personaje, Cruise se somete a una caracterización que lo transforma físicamente y, sobre todo, se aleja por completo de la imagen del héroe de acción que tenemos tan asociada con él.
Y eso es justamente lo divertido, Cruise no está intentando caerle bien al público. Digger puede ser exagerado, egocéntrico, absurdo y hasta incómodo, pero el actor se entrega completamente a ese juego. Es probablemente uno de los papeles más particulares que le hemos visto en mucho tiempo.
La química entre Cruise e Iñárritu se nota
Pero si hay algo que hace que Digger funcione como experiencia cinematográfica es la combinación de Tom Cruise y Alejandro González Iñárritu.
La película nació de una colaboración que llevaba años intentando hacerse realidad y, cuando finalmente ambos pudieron llevarla a la pantalla, se nota que existía una confianza creativa muy grande. Iñárritu incluso ha contado que, después de retomar el proyecto, entre ambos hubo una relación basada en la confianza mutua y la libertad para explorar. Y esa química se siente.
Cruise parece disfrutar muchísimo de que Iñárritu lo saque de su zona de confort, mientras que el director encuentra en el actor a alguien dispuesto a lanzarse de lleno a una propuesta tan peculiar. El resultado es una interpretación que puede ser exagerada, incómoda y hasta caricaturesca, pero que precisamente por eso resulta entretenida.
Además, es interesante ver a Cruise enfrentándose a un personaje que no está diseñado para ser el salvador de nadie. Por primera vez en mucho tiempo, el actor no necesita correr para sostener una película necesita actuar. Y vaya que se nota que tenía ganas de hacerlo.
Una película que no te da todas las respuestas
Digger utiliza a este millonario y las consecuencias de sus decisiones para hablar sobre el poder, la ambición, la responsabilidad y el impacto que pueden tener las acciones de una sola persona sobre millones.
Pero Iñárritu no convierte la película en una simple lección. La mezcla con humor negro, situaciones absurdas y una estructura que juega constantemente con lo que creemos estar viendo. Eso puede desconcertar a algunos espectadores, pero también es lo que hace que Digger tenga personalidad propia. No intenta ser una película convencional y tampoco busca darte todo masticado.
De hecho, una de las mejores cosas que puedes hacer antes de verla es no investigar demasiado sobre su historia. Mientras menos sepas, mejor funciona la experiencia. Porque créeme te llevarás una gran sorpresa.
¿Vale la pena ver ‘Digger’?
Digger no es una película perfecta ni busca serlo. Hay momentos en los que su ambición puede sentirse excesiva y su humor no necesariamente va a funcionar para todos. Pero incluso cuando te desconcierta, es difícil negar que estás viendo algo diferente. Y es que realmente nos vamos a dar cuenta que existen diferentes interpretaciones para cada persona, por que realmente ese mensaje que da dentro de la película es darnos cuenta una vez más que realmente vemos el problema pero no hacemos nada al respecto, realmente es preguntarte, bueno, ¿y qué estás haciendo tú?
Tom Cruise es brillante y demuestra una vez la CALIDAD de actor que es (ya podemos ver su nominación al Óscar) y es que hay una secuencia brillante en la que esta en un parlamento y con un exquisito plano secuencia nos dio una de las mejores escenas de la película.
Realmente Digger, será una película en la que no hay punto medio, o la amas o la odias y aunque no termines muy convencido de la película o la disfrutes con locura, es que definitivamente esta película no será olvidada y pasará a la historia.
DIGGER estará en la temporada de premios. Digger, es una apuesta arriesgada, incómoda y muy particular que demuestra que todavía hay espacio para que una superestrella como Tom Cruise se reinvente frente a la cámara y para que Iñárritu vuelva a hacer lo que mejor sabe llevar al público a lugares que no necesariamente esperaba visitar.
¿Y tú qué esperas para verla?




