El terror nunca desaparece… solo cambia de forma. Y si hay alguien que lo entiende perfecto hoy, es Lee Cronin, una de las mentes más interesantes del género en la actualidad.
Ahora, tras sacudir al público con Evil Dead Rise, el director da un giro inquietante hacia lo ancestral con “La posesión de la momia”, una película que llega a cines este 16 de abril y que promete algo más que sustos: una experiencia incómoda, intensa y profundamente oscura.
El renacimiento del terror visceral
Cuando Cronin tomó las riendas de Evil Dead, muchos dudaban… pero el resultado fue claro, logró revivir una franquicia legendaria sin traicionar su esencia, pero llevándola a un terreno más crudo, físico y emocionalmente agresivo.
Su estilo no busca solo asustarte con jumpscares. Lo suyo es construir una sensación constante de incomodidad, donde el horror se siente cercano, tangible… casi inevitable.
Hay sangre, sí. Pero también hay tensión, encierro, desesperación. Y eso es justo lo que lo está convirtiendo en una voz clave del terror moderno.
Del caos demoníaco… al horror milenario
Con “La posesión de la momia”, Cronin cambia completamente el escenario, pero mantiene su esencia. Aquí el miedo no viene de una fuerza caótica que irrumpe…
sino de algo mucho más perturbador: una presencia antigua, consciente y cargada de historia.
La película retoma el mito de las momias pero lo reinterpreta desde un enfoque más oscuro y menos aventurero. Olvídate de las versiones clásicas llenas de acción: esto apunta a ser más íntimo, más psicológico y mucho más inquietante.
El peso del pasado (y sus consecuencias)
Uno de los puntos más interesantes de esta propuesta es su subtexto la idea de que el pasado no solo se recuerda… también se defiende.
Las antiguas leyendas egipcias siempre han girado en torno a la protección, la espiritualidad y el castigo a quienes se atreven a profanar lo sagrado. Y aquí es donde Cronin encuentra terreno perfecto convertir esa mitología en un horror que no solo persigue… juzga. Cada puerta que se abre, cada objeto que se toca, cada secreto que se revela… tiene un precio.
Un terror que se siente (literal)
Si algo podemos esperar de Cronin, es que no se va a contener. Su estilo suele apostar por lo sensorial: sonidos que incomodan, silencios que pesan, imágenes que no puedes “desver”.Y trasladado a una historia de momias, eso podría traducirse en algo mucho más claustrofóbico, más lento… pero también más perturbador. No es el susto inmediato. Es ese miedo que crece poco a poco… hasta que te alcanza.
¿Por qué esta película sí podría sorprender?
Porque no es solo otra historia de momias.
Es una reinterpretación que combina:
- terror clásico
- visión autoral
- y una ejecución moderna que conecta con nuevas audiencias
Además, llega en un momento donde el terror está viviendo uno de sus mejores renacimientos, con propuestas más arriesgadas y directores que están apostando por algo más que lo comercial.
La advertencia está clara
Estreno: 16 de abril
Solo en cines
Y si algo nos ha enseñado el cine de Lee Cronin es esto, el verdadero horror no es lo que ves…Es lo que no puedes evitar despertar.




