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TIME AND SPACE: 25 años bajo las estrellas

Rubí González

2026-10-03

Imagen Ilustrativa Breaking News

Antes de que el primer Time And Space cobrara vida en 2001, todo comenzó con algo mucho más sencillo: un grupo de amigos reuniéndose casi de manera clandestina para escuchar discos y tracks de goa y psychedelic trance. 

Era 1998, en la Ciudad de México. En aquel entonces, conseguir música de estos géneros era prácticamente imposible, no sólo en la capital, sino en cualquier parte del país. Lo poco que llegaba a losoídos de aquel pequeño grupo aparecía casi como un tesoro: alguno viajaba al extranjero, regresaba con un puñado de discos y ese botín sonoro se compartía entre amigos. 

Porque la música tiene algo adictivo: cuando realmente te atrapa y te permites caer dentro de ella, siempre quieres descubrir un poco más. 

Y cuando aparecen frente a ti sonidos que nunca antes habías escuchado, sin referencias, sin comparaciones y sin parecerse a nada de lo que conocías, esa búsqueda se vuelve todavía más intensa. Teempuja a explorar, a viajar, a abrir puertas. A descubrir nuevos universos. 

Así nació Sound Sorcery, el sello mexicano que también se convirtió en la primera tienda especializada en música electrónica en México. Ahí era posible encontrar vinilos y CDs de goa, psychedelic trance, progressive trance, chill out y ambient, en una época en la que todo eso todavía parecía pertenecer a un mundo secreto. 

El siguiente paso surgió de manera natural. Si ya existía una tienda, una comunidad y fiestas entre amigos, ¿por qué no llevar esa música más lejos? 

¿Por qué no crear un espacio donde muchas más personas pudieran descubrirla juntas? 

Así nació el primer festival de psytrance en México: Time And Space. 

El 15 de diciembre de 2001, algunos de los pioneros de la cultura de baile underground que comenzaba a tomar forma en nuestro país se reunieron bajo la mirada del Popocatépetl y el Iztaccíhuatl. 

Aquella noche representó un parteaguas para la música electrónica en México. 

A partir de entonces, y bajo el sello de Maia Records, Time And Space se convertiría en un punto de encuentro para decenas de artistas nacionales e internacionales que, edición tras edición, compartiríansu música y contribuirían a construir una escena que continúa viva hasta nuestros días. 

Por sus escenarios pasó parte de la crema y nata del psychedelic trance internacional, mientras miles de personas se reunían para bailar bajo un mismo cielo. 

UNA TIENDA, UN SELLO Y UNA COMUNIDAD 

Durante muchos años, la tienda física de Maia Records, ubicada en la Glorieta Citlaltépetl, en la colonia Condesa, se convirtió en punto de encuentro de miles de apasionados por la música. 

No era únicamente un lugar donde comprar vinilos, CDs, ropa o artículos coleccionables. Era también el corazón financiero, cultural y social del proyecto. 

Detrás de sus puertas esperaba una enorme biblioteca musical por descubrir. 

Como cliente podías escuchar todos los discos que quisieras a través de cabinas con tornamesas y estaciones de escucha capaces de albergar hasta cien títulos. Constantemente llegaban importacionesprovenientes de distintas partes del mundo: lanzamientos de algunos de los sellos más importantes de la escena, pero también propuestas emergentes que apenas comenzaban a buscar su lugar en la industria. 

Cada uno de esos discos era escuchado previamente, clasificado por género y posteriormente puesto a la venta. 

Así, visitar la tienda significaba descubrir nuevos releases, clásicos, ediciones especiales y artistas que quizá nunca habías escuchado. Pero también significaba conversar, intercambiar recomendaciones, enterarse de fiestas, conocer proyectos futuros y, sobre todo, formar parte de una cultura que en México todavía estaba construyendo su identidad. 

Ese fue durante años el ecosistema de Maia: tienda de música, sello discográfico, lanzamientos propios y producción de eventos masivos, con Time And Space como una de sus expresiones másimportantes. 

EVOLUCIONAR O DESAPARECER 

Cada nueva edición de Time And Space estuvo profundamente conectada con la música de su momento. 

El festival funcionaba como una fotografía sonora y cultural de aquello que estaba sucediendo simultáneamente en distintas partes del mundo. 

Si algo caracteriza a la música electrónica es precisamente su evolución vertiginosa. Cambia la tecnología, cambian las personas, aparecen nuevas herramientas y los ritmos se transforman, se fusionan, se fragmentan y vuelven a reinventarse. 

Y nosotros tuvimos que evolucionar con ellos. 

Desde sus primeras ediciones, Time And Space se distinguió por una propuesta musical innovadora, vanguardista, selecta y sin fronteras. 

Los artistas nunca fueron elegidos únicamente por su capacidad para hacer explotar una pista de baile, sino también por su visión, dedicación y aportación a este universo musical. 

Lo que comenzó como un festival enfocado en un solo género terminó experimentando su propia metamorfosis sonora hasta convertirse en una criatura de tres cabezas: psychedelic trance, house y techno, cada una acompañada de sus respectivos subgéneros, mutaciones y nuevas interpretaciones. 

A lo largo de sus distintas ediciones, por nuestros escenarios han pasado artistas como Juno Reactor, Shpongle, Ellen Allien, D-Nox & Beckers, BLOND:ISH, Matador, Lützenkirchen, Koen Groeneveld, Son Kite, Minilogue, Ace Ventura, Zen Mechanics, Perfect Stranger, Astrix, Guy J, Nina Kraviz, Infected Mushroom, GMS, Alien Project, Hallucinogen, Sordo y Balcázar, Louie Fresco, 1200 Micrograms, Magda, Pig&Dan, Etnica, D-Tek, Stefano Noferini y X-Dream, entre muchos otros. 

Una muestra de la diversidad musical y artística que ha formado parte de la historia de Time And Space. 

LO QUE SOBREVIVE AL TIEMPO 

La tienda de Maia Records cerró sus puertas en 2006. 

Los tiempos estaban cambiando y, con ellos, también la manera en la que las personas descubrían, compraban y consumían música. 

Todavía aparecieron algunos releases después del cierre, pero hubo algo que logró sobrevivir a las distintas transformaciones de la industria: el festival. 

Quizá ésa fue la mayor prueba de que sus raíces ya habían crecido mucho más profundamente de lo que nosotros mismos imaginábamos. 

La última edición de Time And Space se realizó en 2015. Después, el proyecto quedó en pausa. 

Hasta ahora. 

Este diciembre se cumplen 25 años de aquel primer Time And Space en Amecameca. Veinticinco años desde aquel encuentro que terminó dejando una huella en la memoria de muchísimas personas queencontraron en la música electrónica underground un espacio de libertad, exploración y comunidad. 

Y quizá no sea casualidad que hoy la nostalgia vuelva a manifestarse de tantas formas. 

También a través de la música. 

Pero la nostalgia que nos hizo regresar no tiene que ver con querer escuchar exactamente los mismos tracks de hace dos décadas, ni con intentar reconstruir un pasado que ya no existe. 

Tiene que ver con algo mucho más interesante: con quiénes somos hoy. 

La música nos ha cambiado. Nosotros hemos cambiado. 

Nos han atravesado nuevos ritmos, nuevas escenas, nuevas generaciones y distintas maneras de entender una pista de baile. Las fronteras entre los géneros se han vuelto cada vez más difusas y las posibilidades musicales parecen infinitas. 

Hoy pueden coexistir dentro de un mismo espacio. 

La cultura de baile contemporánea es una conversación constante entre lo underground y el mainstream, entre quienes llevan décadas construyendo esta historia y una generación de talentos emergentesque entiende y vive la música desde perspectivas completamente nuevas. 

Muchas cosas han cambiado desde la última vez que Time And Space abrió sus puertas.  Pero, después de 25 años, también descubrimos que hay cosas que permanecen intactas.  Las ganas de compartir buena música con las personas que quieres. La sensación de bailar bajo las estrellas rodeado de desconocidos que, por unas horas, parecen vibrar exactamente en tu misma frecuencia.  El instante en que el bajo atraviesa el cuerpo, las luces desaparecen y miles de personas construyen juntas una red invisible de emociones mientras los beats salen del sound system.  Tal vez ésa sea la nostalgia de la que hablamos. 

Una nostalgia que no mira solamente hacia atrás. 

Es pasado, presente y futuro ocurriendo al mismo tiempo. 

Y, en realidad, de eso siempre ha tratado Time And Space. 

Ésa es la razón más sencilla y, al mismo tiempo, la más poderosa para regresar. 

NOS VEMOS NUEVAMENTE BAJO LAS ESTRELLAS 

5, 6 y 7 de diciembre de 2026 

Hacienda La Luna · Tetecala, Morelos 

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