Después de cuatro años fuera del escenario de los Grammy, Justin Bieber volvió a conquistar la ceremonia con una presentación única e inolvidable en la 68ª edición de los Premios Grammy 2026, celebrada en el Crypto.com Arena de Los Ángeles.
En un momento que rápidamente se volvió viral en redes, el cantante canadiense subió al escenario solo con boxers y medias para interpretar su canción “Yukon”, uno de los sencillos más intensos de su más reciente etapa musical. Su actuación fue minimalista, emocional y cruda: guitarra en mano, looping en vivo y una conexión directa con el público sin grandes efectos ni producción.
Una presentación que marcó tendencia
La elección de vestuario (o la falta de él) no fue casualidad: Bieber apostó por una puesta en escena íntima y vulnerable, con su voz y su guitarra como protagonistas, generando uno de los momentos más comentados de la noche.
Apoyo desde la audiencia
Entre el público, su esposa Hailey Bieber fue captada varias veces aplaudiendo y sonriendo con orgullo, lo que dio un giro aún más personal y emotivo al show.




