El disco colaborativo fue creado durante una semana en una casa a las afueras de Querétaro, utilizando dos guitarras, un micrófono y la espontaneidad como punto de partida.
Edgar bajo el agua y Café Amargo presentan “Campo, Puerta”, su primer álbum colaborativo, creado durante una semana de convivencia, composición y grabación en una casa ubicada a las afueras de Querétaro.
En lugar de construir el proyecto mediante sesiones separadas o un proceso prolongado de producción, los dos artistas decidieron compartir el mismo espacio y desarrollar las canciones prácticamente al mismo tiempo que eran grabadas.
El punto de partida fue sencillo: dos guitarras, un micrófono y la intención de conservar la espontaneidad de cada idea.
Un álbum creado en una semana
Las ocho canciones que integran “Campo, Puerta” surgieron durante aquellos días de trabajo compartido.
La composición y la grabación avanzaron de forma paralela, permitiendo que las interpretaciones conservaran sus pequeñas imperfecciones y la energía de un momento que no podía repetirse exactamente de la misma manera.
El entorno también terminó formando parte del sonido. Los grillos, el jardín, el silencio y la atmósfera del campo se filtraron en las grabaciones, convirtiendo la casa en un elemento adicional del álbum.
Aunque algunas canciones recibieron arreglos posteriores, el proyecto mantuvo como base las voces y guitarras registradas durante aquella semana.
“Si Pudiera Encontrar”, una de sus piezas centrales
Entre las ocho canciones destaca “Si Pudiera Encontrar”, elegida como focus track del álbum.
El tema mezcla ritmos dinámicos de guitarra con momentos más tranquilos y una letra directa sobre el deseo de encontrar un espacio emocional para dejar de pensar de determinada manera sobre otra persona o sobre uno mismo.
La canción representa el encuentro entre las sensibilidades de Edgar bajo el agua y Café Amargo, cuyas voces y guitarras se acompañan sin perder sus identidades individuales.
Un disco que encuentra fuerza en la sencillez
“Campo, Puerta” prioriza la cercanía y la honestidad por encima de una producción completamente pulida.
Los silencios, las tomas espontáneas y los sonidos del entorno no son elementos accidentales: forman parte de la personalidad de una producción que busca conservar la huella del lugar y del instante en el que fue concebida.
Con este material, Edgar bajo el agua y Café Amargo presentan más que una colaboración. El álbum funciona como el registro de una convivencia creativa y de ocho canciones nacidas sin demasiadas barreras.
“Campo, Puerta” ya está disponible en plataformas digitales.




