No todos los lunes se sienten igual, pero hay algo que siempre ayuda a sobrevivirlos: la pizza. No es solo comida, es una respuesta emocional, una recompensa, un abrazo en forma de queso derretido. Por eso, el Día de la Pizza no podía pasar desapercibido, especialmente cuando cada antojo tiene una razón… y un mood detrás.

¿Estás feliz, estresado, con el corazón medio roto o simplemente en modo “ya quiero que se acabe el día”? Tranquilo, hay una pizza perfecta para cada estado emocional. Aquí te dejamos la guía definitiva para que pidas sin culpa y con total justificación.
Modo feliz
Pepperoni o cuatro quesos. Celebrar se hace mejor con grasa y felicidad.
Corazón roto
Extra queso. Mucho. Demasiado. No se negocia.
Estrés nivel lunes
Pizza familiar completa. No se comparte. Punto.
Día chill
Margarita o vegetariana. Ligera, pero cumplidora.
Antojo nocturno
Rebanada fría del refri. Porque sí.
Mood aventurero
Ingredientes raros, piña incluida. Hoy no juzgamos.
Regla universal: No importa el mood, si hay pizza, el día mejora. Feliz Día de la Pizza




